En Venezuela, la cuarentena sanitaria no es tanto por la salud de la población, sino de control social para mantenerse en el poder un sistema caduco y ruinoso comunista que el difunto trajo y sembró en el país, y sus aduladores siguen aplicando sin un ápice de remordimiento por un pueblo que gime de dolor, angustia y necesidades.

José Rozo cuarentena

José Rozo @JoseRozoL

Hemos llegado al día 28 de la cuarentena.

La cuarentena es una medida sanitaria necesaria y muy útil para evitar la propagación de una enfermedad, pero también puede ser aprovechado por los regímenes totalitarios como el comunista para afianzar el control de la sociedad sobre el cual se sustenta, para endurecer y re direccionar la domesticación de la población, experimento que perfectamente podría ser aplicable a Venezuela que está bajo un régimen comunista, marxista y castrista desde hace 20 años. Todos recordarán cuando el difunto expresidente Chávez, en el 2000 anunció que iríamos al mar de la felicidad de cuba, y la gran mayoría lo tomó como, “mamadera de gallo”, recuerdo que me decían; “¡Usted está loco, Venezuela no es cuba!”

Lea también: El escalofrío de los monos por Noel Álvarez

¿Y qué es Cuba? Cuba es pobreza, tiranía, represión, no hay libertades como el de la libertad de expresión, los medios de producción y comercialización están en manos de la tiranía comunista, no hay tampoco libertad de pensamiento, ni elecciones libres, es comunismo y control social, ¡Ah!, y los servicios públicos como el transporte, la energía eléctrica, la gasolina, el agua, y la telefonía son racionados, y bastante precarios.

Si el difunto hubiese dicho que iríamos al mar de la felicidad de Alemania; cónchale, Alemania es la Locomotora que hala la economía de Europa, pero dijo, CUBA. El difunto nos vendió al comunismo ruinoso y criminal internacional, nuestro verdadero enemigo.

Pues bien, el régimen ruinoso comunista que azota a Venezuela, está aprovechando, la pandemia, para evaluar cómo van en la domesticación de la población. El lunes 16 de marzo mandó a todo el mundo para la casa, y casi todos obedecieron como ‘perrito regañado”, el control social siempre va acompañado de una alta dosis de mete miedos, de falsos temores, ellos se aprovechan de la actual circunstancia global de la pandemia, para evaluar cómo van con su experimento de control social, o domesticación comunista, control criminal que les permite mantenerse en el poder.

Chávez cuarentena

El régimen anunció, o mejor dicho,  vociferó ese lunes 16, que a partir del martes 17 de marzo a las 05:00 am, cuarentena social (así lo llama) para los 23 estados y el Distrito Capital, dijo también que los contagiados pasó de 16 a 33 en apenas cuatro días; con tan semejante notica la gente se terminó de encoger llena de susto, era pues el inicio del plan, unir la cuarentena sanitaria recomendada en la crisis sanitaria actual, al reforzamiento de la domesticación de la población.

Una vez anunciada la cuarentena social del régimen, las redes explotaron y se inundaron de mensajes catastróficos de los efectos del virus chino, sembraron el virus en la mente de los ciudadanos, y este ya sembrado en la forma de pensar, se encargó de direccionar el comportamiento social del pueblo venezolano.

Hoy todos andan con el bicho en la cabeza.

Me recuerdan el cuento aquel de la machaca, (era yo adolescente), insecto volador que al que lo picara, sino hacia el amor en 24 horas se moría. Imagínense todo el mundo asustado por el bicho y buscando como vacunarse.

Coronavirus Venezuela

Yo vivo en San Antonio del Táchira, la franja, como llamo al eje fronterizo San Antonio – Ureña. Allí, desde el primer día del anuncio verbal, cerraron las entradas y salidas viales, nadie entra, nadie sale, decían. Nadie del interior podía entrar a la zona, ni tampoco salir de ella, bien sea para ir a San Cristóbal, Capacho, Rubio, o incluso para el municipio vecino de Pedro María Ureña, hubo gente que lo vio bien, y al que llaman protector del pueblo, con tan rimbombante epíteto, se ufanaba de tan gran medida, y en cada palabra se le llenaba la boca de pueblo, se erigía como un júpiter tronante y gran protector, era prácticamente un crimen dudar de tan santas medidas; pero, como en todas las medidas anunciadas por el régimen, aparecieron los “aceiteadores”, que tienen la magia de aceitar las medidas del régimen, por muy duras o rígidas que parezca, y la gente que tenían la urgencia de ir a San Cristóbal, o viceversa, o salir o entrar del país por las trochas, lo hicieron, mojándole la mano a los funcionarios, a través del “trochero”, como se le llama ahora, y este actuando como potero, reparte entre los funcionarios involucrados lo recaudado durante el día. Cada vez que hay una medida restrictiva contra los ciudadanos que afecten su movilidad, estos y sus camarillas se frotan las manos.

Algo más, en el Táchira, la corrupción, especialmente, no quieren el soberano del régimen, sino al santandereano, les encantan los pesitos. Ya el venezolano no quiere a Bolívar, quieren más a Washington y a Santander.

El presidente de Colombia, el doctor Iván Duque, anuncio ese mismo día lunes 16, el cierre de sus fronteras terrestres, acuáticas, y fluviales desde el 17 de marzo hasta el 30 de mayo, lo dijo en su cuenta de tuiter a las 8 de la noche.

frontera cuarentena

El día 17, me tocó ir a Cúcuta. Al estar cerrado el paso peatonal por el puente internacional Simón Bolívar, nos fuimos por la trocha, ’La Platanera’, primera vez que lo hacía. Ésta conecta, no lo sabía, a la altura donde está el estacionamiento de los autobuses o busetas en la Parada, el tramo es largo, casi 20 minutos de caminata, en el lado venezolano, tipos encapuchados piden dos pesitos, es decir dos mil pesos, yo no les di nada. Al llegar a La Parada, todo el tráfico de vehículos y de personas, estaba trancado a la altura del “Tamarindo”, donde está la estatua de Santander, hasta allá fuimos, allí vimos largas filas de personas con equipajes y bultos, esperando los dejaran llegar hasta el puente y cruzar la frontera, más o menos dos mil metros de distancia, largo trecho para tan pesados equipajes, y cansados viajeros; yo cuestioné esa medida en tuiter enviando un mensaje al presidente Duque, exigiéndole dejara salir de Colombia a los venezolanos represados.

No pudimos pasar de allí, le pedí entonces al oficial de policía que vi, que, mi señora necesitaba ir hasta el cajero del banco a hacer un retiro, que le permitiera pasar, que yo la esperaba de este lado, (de la baranda divisoria), y el oficial accedió amablemente. Ella fue hasta el Rosario, retiró y compró algunas cosas, al regresar, hablé con el policía y la dejo pasar. Nos regresamos a la Parada para aprovechar y hacer otras compras, y regresar por la trocha por donde habíamos entrado a Colombia, pero había sido tomada por la policía colombiana, mi señora tubo la brillante idea de regresar por Juan Frio, lugar muy popular que tampoco conocía, tomamos un taxi, y en menos de 15 minutos estábamos en el sitio, es la zona campestre de ese municipio colombiano (Villa del Rosario) que colinda con la Zona Norte de San Antonio del Táchira, por Llano de Jorge.

trochas cuarentena

A la entrada de la trocha en Juan Frio, estaban además de los muchachos que ayudan por unos pesitos, a llevar bultos, o equipajes hasta el otro lado, los miembros del ejército colombiano, muy atentos y respetuosos. Luego de un par de minutos, nos dieron paso.

20 minutos adentro, ya estábamos en territorio venezolano, ante una pequeña pendiente donde hay una cadena, y unos tipos con radios, revisan y piden 5 pesito, (cinco mil pesos) no les di un coño. Vi también a un efectivo militar. El chamo que nos trajo el mercado hasta allí nos recomendó un moto taxi, y este por 4 mil pesitos me llevó hasta la casa. Primera vez que monté en ese tipo de transporte. Difícil para mí por la maniobra, el mercado me tocó llevarlo atravesado entre la espalda del motociclista y yo, y agarrarme de los hombros de tan experto motorista, asustado llegué a casa.

Hay una generalización en ese mundo, de llamar al peso colombiano; “pesitos”

En esos primeros días de cuarentena, Colombia anunció la rebaja del precio de los combustibles, mientras el régimen ruinoso de Caracas restringe aún más la gasolina, hasta para los médicos, y aumenta la Unidad Tributaria de 50 a 1.500.000 bolívares cada unidad tributaria. Notable diferencia entre un sistema ruinoso comunista y otro de libertades y de economía de libre mercado.

sin combustible gasolina

También se pudo notar en los primeros días, que los cortes de luz y la telefonía celular funcionan, al menos en la franja, pues regularmente los dosifican, los limitan en tiempo y horas, y desde que los rusos chupa dólares montaron los equipos de control y de intercepción de las telecomunicaciones en los municipios vecinos de, Rubio y La Fría, cada vez que les da la gana tumban la señal, o la hacen más lenta. En mi caso, tenemos 6 meses sin internet y sin teléfono en casa. Nos solventamos con la internet móvil de Colombia, o la que nos prestan algunos buenos amigos. Técnicos particulares que hemos contratado y han revisado la conexión interna y externa, han concluido en lo mismo, el problema es CANTV. Somos los únicos de la cuadra. ¿Por qué será?

En la frontera no se va la luz, la cortan, en la frontera no se cae la señal, la tumban. Es así como lo debemos entender. En los regímenes comunistas nada es al azar, o por deficiencias, todo es intencional. Es una de las formas comunistas de aplastar la sociedad.

El comunismo, el bolivarianismo, el socialismo, la revolución, el proceso revolucionario y el militarismo son hambre, ruina y miseria para los pueblos.

Luego de la amenaza de los Estados Unidos, y de ponerles precio a las cabezas de los que sabemos, han vuelto los apagones y el corte de los servicios de la telefonía móvil. Los cortes de energía van entre 6 y 8 horas diarias.

Al régimen pocos le creen, desconfían de las cifras, lo cual puede ser peligroso para frenar la expansión de la pandemia. La gente acata por ’si las moscas”

Hay que recordar que el comunismo se fundamenta en la mentira y en la represión.

Al empezar esta nota, dije que; “el régimen mandó a todo el mundo para la casa, y casi todos obedecieron como ‘perrito regañado”.

Pues fíjate, fue hasta el viernes 20 de marzo cuando el régimen de Caracas publicó en la Gaceta Oficial Extraordinaria Número 6.519 el Decreto de su cuarentena social número 4.160, de fecha 13 de marzo. Siete días después del anuncio. En la Décima Segunda del decreto dice que entrará en vigencia a partir del día 13 de marzo de 2020. Podemos ver como el régimen mandó de manera verbal, el día 16, a todo el mundo pa’ la casa, e impuso su cuarentena social por 30 días prorrogables.

Nicolás Maduro cuarentena

Terminando esta nota, el régimen a través de la Señora Delcy Rodríguez, su vicepresidente, anuncia la prórroga de su cuarentena social, a partir de la publicación en la Gaceta Oficial, y efectivamente, hoy domingo 12 de marzo aparece publicada la Gaceta Extraordinaria N. 6.528, con el susodicho decreto.

En Venezuela, la cuarentena sanitaria no es tanto por la salud de la población, sino de control social para mantenerse en el poder un sistema caduco y ruinoso comunista que el difunto trajo y sembró en el país, y sus aduladores siguen aplicando sin un ápice de remordimiento por un pueblo que gime de dolor, angustia y necesidades.

Lea también: El negocio del miedo por Juan Guerrero

Pero, ¿qué hacer?, ser consiente del aislamiento voluntario y no que obedezca a mandatos o directrices del régimen ruinoso. Ser consiente, que la salud tuya y la de los tuyos, depende de tu responsabilidad como ciudadano altamente responsable, y no por que otros te lo impongan. Tomar el control de sí mismo en la forma de pensar, de sentir y actuar, y no actuar como marionetas. Liberarse de ese absurdo comportamiento de: “al son que me tocan bailo” Ser dueño de sí mimo es ser libre.

Cuida tu mente. Mente sana cuerpo sano. Mente fuerte espíritu fuerte.

Les seguiré escribiendo

José Rozo

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.