Hasta los momentos hay 11 jóvenes detenidos entre 18 y 20 años, por el suceso del joven estudiante de derecho que murió por los fuertes golpes ocasionados por  un grupo de rugbiers en Argentina. Sólo uno ha declarado y negó su participación en este hecho. Los otros diez, representados por el mismo abogado defensor, se negaron a declarar al ser indagados por el delito de “homicidio agravado por el concurso premeditado por dos o más personas”, el cual prevé como única pena la prisión perpetua.

Foto Archivo

En horas de la madrugada de este sábado falleció Fernando Báez Sosa, de 19 años, a la salida de un local bailable de la ciudad balnearia de Villa Gesell, como consecuencia del ataque a golpes de puño y patadas que recibió por parte de una banda de jóvenes jugadores de rugby.

Lea también: Tras las rejas 28 guardias de la prisión en Paraguay por fuga de miembros del grupo criminal brasileño PCC

Fernando, que estaba en el CBC de la carrera de Derecho en la UBA y era hijo del encargado de un edificio de avenida Pueyrredón, había ido a pasar el fin de semana a Villa Gesell junto a un grupo de amigos, ex compañeros del colegio Marianista de Caballito. Habían llegado el jueves y tenían previsto regresar el domingo.

La noche del viernes fueron a bailar a Le Brique. Según indicaron fuentes judiciales a Clarín, cerca de las 4.45 del sábado y en un momento en el que había una gran cantidad de gente en el boliche, empezó a haber empujones entre el público. En esas circunstancias, Fernando y sus amigos habrían intentado defenderse y comenzó un enfrentamiento con el grupo de rugbiers.

El personal de prevención del local fue a separar a los bandos y los expulsó a la calle. Allí, los agresores fueron a buscar directamente a Fernando: «Así que a vos te gusta empujar», le habrían dicho antes de empezar a pegarle. Por los golpes, la víctima cayó al piso, donde le siguieron dando piñas y patadas en la cabeza.

Foto Archivo

En ese momento, la Policía de Infantería «los dispersó», según indicó el municipio de Villa Gesell en un comunicado. Pero «pasados unos minutos, nuevamente intentan pelearse sobre avenida 3 y 102». La Policía intervino de nuevo, según la versión oficial ​de la Comuna.

Pero sobre la avenida 3, en la vereda de enfrente al boliche, el ataque continuó. Cuando la Policía llegó al lugar, Fernando estaba tendido en el piso, inconciente. Una ambulancia lo trasladó al Hospital Illia de Villa Gesell, donde, según el parte policial, murió 45 minutos después de haber ingresado a pesar del esfuerzo de los médicos para reanimarlo. Sin embargo, según relataron allegados a la víctima, la Policía demoró en intervenir porque estaba en otra pelea que se dio a pocos metros de forma simultánea. También dijeron que la ambulancia tardó varios minutos en llegar.

“Es lamentable lo que hicieron con mi hijo. Es una injusticia. Se merecen que paguen todo eso que le hicieron”, clama Graciela Sosa mientras sostiene la foto de su único hijo, ahora muerto. “Le arruinaron su vida”.

Según la autopsia, el joven estudiante universitario murió como consecuencia de un “traumatismo de cráneo”. “Mucha golpiza le dieron —agrega su madre— lo golpearon hasta no dar más con él, hasta que lo mataron”.

Foto Archivo

Los investigadores del caso pudieron reconstruir toda la secuencia del ataque con las cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona. Así llegaron al chalet donde se hospedaban los sospechosos del ataque, ubicado sobre la calle 203, a 200 metros del boliche y en la entrada al Bosque Pinar.

La Policía tocó timbre en la casa y un joven rubio de pelo largo, identificado como Matías B. (20), y muy parecido al que aparece con un rodete en los videos del boliche abrió la puerta. Tenía los nudillos lastimados, según dijo una fuente del caso a Clarín, y está sospechado de ser uno de los que más se ensañó con Fernando. Matías B. y los otro nueve jóvenes que estaban en la casa quedaron detenidos. La Policía allanó el lugar y secuestró varias prendas y zapatillas manchadas con sangre.

En tanto, en la tarde del sábado, policías de la Sub DDI de Villa Gesell descubrieron que uno de los sospechosos se había escapado en un auto junto a su padre. Lo detuvieron en Zárate.

Matías B. no era el único con las manos hinchadas. Otros tres sospechosos también tenían marcas y cortes compatibles con una golpiza. Los investigadores creen que fueron entre tres o cuatro los que mataron a Fernando. Distintos testigos indicaron que fueron los agresores fueron entre cinco y seis.

Los detenidos, de Zárate y varios de ellos rugbiers del Club Naútico Arsenal Zárate y el Club Atlético San Isidro (CASI), fueron trasladados a distintas sedes policiales de Villa Gesell. Allí permanecerán hasta que sean  sometidos a una rueda de reconocimiento con los amigos de Fernando y otros testigos que estaban en las inmediaciones del boliche. Trascendió que uno de los jóvenes es hijo de una funcionaria de Zárate y otros dos trabajan como patovicas de un boliche.

Foto Archivo

Luego, la fiscal a cargo de la causa, Verónica Zamboni, les tomará declaración indagatoria por el delito de homicidio doblemente agravado por alevosía (a Fernando lo habrían atacado por la espalda) y la participación de dos o más personas. Ese delito está penado con prisión perpetua.

Jugadores de rugby en la mira…

Pero este no parece ser un caso aislado. En las pocas semanas de este 2020 ya han trascendido varias peleas que han terminado con fuertes lesiones y que involucran a jugadores de rugby.

Una de ella fue en Punta del Este, ciudad balnearia uruguaya elegida por numerosos argentinos en sus vacaciones. Allí un joven que juega al rugby en un club uruguayo golpeó a otro en la cara en una fiesta al aire libre. La víctima tuvo que ser trasladada de urgencia a Buenos Aires para operarlo por fractura de mandíbula

Unos días antes, en otra ciudad balnearia argentina, Mar del Plata, también se registró una fuerte pelea con jóvenes que terminaron tendidos en el suelo, defendiéndose de otros que los atacaron en manada.

En todos los casos parece confluir la visión de algunos jóvenes de resolver sus conflictos mediante la violencia. Una violencia que parece no tener límites.

“Para mí, es una cuestión social y educativa, en principio que tiene que ver con que antes -independientemente de la cuestión de género – antes o papá o mamá se ocupaban de criar al nene o a la nena y el otro trabajaba. Había un contacto permanente”, apunta el psicólogo Germán Diorio, especialista en deporte, y agrega: “Al tener que salir todos a trabajar en el grupo familiar el chico se educa en doble escolaridad. O se educa en diferentes actividades. O lo educa un montón de gente y papá – mamá comparten cada vez menos horas. Pierden el punto de referencia. Y al perder el punto de referencia también se pierde la transmisión de valores”.

Al retroceder en el tiempo, siguen apareciendo más casos violentos relacionados con rugbiers. Por ejemplo, en agosto del año pasado, cinco jugadores de un club de Rosario, a unos 300 kilómetros de Buenos Aires, fueron condenados a indemnizar a tres jóvenes a los que habían golpeado en un local bailable dos años antes, mientras que en octubre de 2019 también trascendieron las imágenes de jugadores de las divisiones inferiores de otro club de Buenos Aires que derribaban y maltrataban a un hombre mayor en estado de ebriedad.

Foto Archivo

Ante estas situaciones, los clubes son muchas veces señalados. “Uno en los clubes se encuentra con padres que vienen…a mí me ha tocado trabajando en divisiones inferiores en diferentes clubes y me dicen, por favor ponele límites”, sostiene Diorio, para quien los límites deberían provenir de los padres.

“Chicos que no tienen límites en la casa. Que tienen límites lábiles y suaves, atenuados, en los clubes o colegios porque paga una cuota o porque, bueno, son chicos que se van educando con barreras de límites mucho más intangibles. Y son los chicos que luego llegan a ser grandes y ya son difíciles de moldear. Y son chicos que llegan a adultos que tienen manifestaciones violentas de manera rápida”.

Lea también: Asesinados una mujer embarazada y seis niños en un exorcismo en Panamá

En ese sentido, la Unión Argentina de Rugby (UAR) emitió un sobre el caso Báez Sosa y anunció la creación de un programa de concientización para evitar que se repitan este tipo de casos violentos.

El comunicado fue fuertemente criticado en redes sociales porque sólo habla del “fallecimiento” del joven y muchos consideran que deberían haber hablado de asesinato.

FOTOS:

El Nacional

MSN.com

Urgente 24

Rosario3.com

Perfil

La República

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.