Ante un inminente escenario de cambio en el país, mediante una transición en la cual no hay un tiempo precisado para su duración pero, que con ella vendrá un nuevo proceso electoral, se hace necesario exhortar a los conciudadanos a resistir la comprensible tendencia de quedarse en sus casas- Entendiendo que con esa actitud de abstenerse sólo estarían convalidando lo que beneficia a las maquinarias del centralismo partidista: una votación segura de activistas políticos que, aun siendo minoría, terminarían imponiendo a sus compañeros.

Vito Vinceslao opinión

Vito Vinceslao @vito_vinceslao

En determinados círculos se ha popularizado la especie de que los cambios que aún requiere la sociedad venezolana para modernizarse y acceder a los niveles de crecimiento autosostenido a que tiene derecho no son posibles porque el venezolano “no quiere cambiar” y volverse productivo, ahorrativo y trabajador. Tengo mucha fe en mi país y considero que con un marco económico, social y político adecuado el venezolano responderá a los estímulos del entorno, como bien lo han hecho otros países en su momento entre ellos Alemania, España, Japón, China y otros.

Lea también: Respuestas simples a problemas complejos por Arturo Molina

Explicando en términos precisos, el cambio político que se requiere tiene que apoyarse en una ruptura, de una vez por todas, con el modelo de sociedad y proyecto político populista que se ha venido imponiendo en estas dos décadas, y que ha devenido en una sociedad esencialmente; Centralizada, Dogmática, Partidizada y Paternalista, y solo así lograremos convertirnos en una sociedad Descentralizada, Pragmática, Abierta y Competitiva.

Es importante tener en cuenta y reconocer que la mayor parte de la resistencia a los cambios que aún faltan en el tránsito hacia este tipo de sociedad, no viene de la mayoría de la población, sino de quienes usufructúan las rentas monopólicas que este proyecto político engendro y sus colaboradores.

Venezuela cambio

La gran mayoría de los venezolanos se encuentra hoy al margen de ese usufructo, lo que explica, entre otras cosas,  el descredito del mundo político y su entorno a los ojos del resto de la población. La tendencia a una abstención electoral de la mayoría de la población se acentúa por el hecho de que los venezolanos no militantes de un partido político no pueden escoger, por nombre y apellido, a sus representantes. Este deseo se le escatima en una acción de retaguardia a los liderazgos políticos tradicionales.

Pareciera que buena parte del liderazgo político fuera de sintonía con el nuevo país que está emergiendo ante sus ojos, no quiere o más bien no puede cambiar en sus concepciones ancladas en el pasado.

Ante un inminente escenario de cambio en el país, mediante una transición en la cual no hay un tiempo precisado para su duración pero, que con ella vendrá un nuevo proceso electoral, se hace necesario exhortar a los conciudadanos a resistir la comprensible tendencia de quedarse en sus casas- Entendiendo que con esa actitud de abstenerse sólo estarían convalidando lo que beneficia a las maquinarias del centralismo partidista: una votación segura de activistas políticos que, aun siendo minoría, terminarían imponiendo a sus compañeros y una invitación para que se perpetúen las triquiñuelas y delitos electorales con que las maquinaras tuercen la voluntad popular cuando la participación es escasa.

Venezuela cambio

Si bien la oferta electoral en los últimos años no ha sido todo lo buena que se desea, hay suficientes posibilidades de dar mensaje claros mediante la escogencia de candidatos locales que reúnan condiciones para desplazar a ese liderazgo que no tiene visos de querer cambiar.

Con el ánimo de orientar al electorado hacia una correcta selección, se proponen los siguientes criterios de evaluación para ser elegidos, independientemente de las ideologías que estén presentes en dicho proceso.

1.- Que sean formados y capacitados educativa y culturalmente, además  de estar actualizados en cuanto a lo que sucede dentro y fuera de Venezuela, para que puedan enfrentar los problemas con soluciones efectivas, tanto específicas como globales.

2.- Que den soluciones prácticas a los problemas, aun por encima de sus ideologías y de sus compromisos políticos, si los tienen.

3.- Que se deban a toda la comunidad, vinculándose con ella y conociendo sus problemas.

Lea también: La peste populista por Juan Guerrero

4.- Que entiendan los fundamentos de las ciudades modernas, y que consiste que la acción del Estado es subsidiaria a la de los individuos y de la sociedad civil.

5.- Que sean probos en su código de conducta personal y ética, y, sobre todo, que en este sentido practiquen lo que predican.

6.- Que tengan experiencia comprobada como eficientes administradores.

7.- Que sean honrados en el manejo de los fondos públicos.

Vito Vinceslao

Pdte. Cámara de Comercio, Industria y Servicios del Estado Apure.

vitomvin@gmail.com

@vito_vinceslao

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.