Comunidades organizadas controlan colas en las bombas en Táchira

El negocio redondo que con los pases VIP para surtir de gasolina, hizo que la comunidad y dueños de carros hicieran respetar sus derechos y tomaran el control en el acceso a las estaciones de servicio.

Para nadie es un secreto que en las estaciones de servicio había un gran negocio con la venta de pases VIP para quienes no deseaban hacer las colas. Con la crisis que hay con la gasolina, un pase podía costar veinte mil pesos.  Dependiendo de la dificultad para surtir, el precio podía subir, incluso al doble.

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Luego de durar cuatro días o más en cola, expuestos a la inseguridad galopante, los conductores decidieron organizarse y controlar ellos mismos la entrada de vehículos a las estaciones de servicio. esto motivado a que entre guardias nacionales, policías y trabajadores de las bombas, hacían “desastres” ya que quienes tenían pesos era quienes entraban a surtir de gasolina sus carros, mientras que los que pernoctaban, al no poder pagar se quedaban por fuera.

Esto hizo tanto ruido, que no fue posible obviar la situación. El mayor general Manuel Bernal, jefe de la Redi Andes, visitó sorpresivamente varias bombas, percatándose de la situación, por lo que bajo su permiso, se organizan los comités, que por lo general se conforman por los últimos diez de la cola.

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Al llegar la gandola, se verifica la cantidad de gasolina y se divide entre 35 o 40 (que es la cantidad de litros de gasolina que le surten a los carros) y así obtienen la cantidad de vehículos que van a surtir. Sorpresivamente desde que está este método, se pueden surtir hasta más de 900 carros, cuando anteriormente si acaso 300 carros con los 38 mil litros de una cisterna llena.

En algunas estaciones de servicio la batuta la han tomado los miembros de los consejos comunales de los sectores adyacentes a las bombas. Con sus brazaletes tricolor, para que todos los identifiquen, procuran mantener el orden, precisamente por las denuncias que hasta en las calles por donde pasan las colas, los dueños de las viviendas venden los puestos.

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