Exige calidad de vida – no a izquierdas o derechas

Carlos Herrera Opinión
Las derechas y las izquierdas no existen, el ciudadano debe exigir un discurso, con resultados reales, orientado a mejorar la calidad de vida a partir del esfuerzo individual. La persona debe aprender a sentirse orgullosa de obtener sus éxitos materiales, intelectuales y espirituales con su propio esfuerzo, con su propio sudor.

Carlos Antonio Herrera Cáceres

Acostumbro a ver el programa “Historias inéditas de la sala de urgencias” (Untold Stories of the ER). Observo el profesionalismo, la capacidad y la orientación del personal médico, paramédico y de enfermería hacia el paciente, al igual que las edificaciones, la dotación de equipos, consumibles y medicamentos. ¡Qué bien que estas personas al menos intenten mostrar una imagen de excelencia en esta importante y digna actividad al servicio de la sociedad! Entiendo que para ejercer la medicina adecuadamente en los Estados Unidos, país sobre el cual tengo algunas críticas, se requieren cerca de once o doce años. Por esto, allá apropiadamente los médicos son llamados doctores; de hecho, reciben el título de MD (Medical Doctors). Recuerdo que en Venezuela alguna vez se intentó hacer lo mismo; hubo el arranque durante los años sesenta, pero la cultura de la corrupción y el clientelismo dominó la escena. Peor aún, ahora durante la llamada 5ta. República cuando la corrupción es Política de Estado.

Me pregunto qué pensará uno de estos llamados “médicos” integrales (bolivarianos) al ver un programa como éste. ¿Tendrá para él o ella algún significado la palabra excelencia? ¿Cuánto sabrá sobre Anatomía y Fisiología humana, Histología, Epidemiología, Morfología, Inmunología, Farmacología, Patología, etc.? ¿Tendrá inquietudes investigativas? Una vez, cuando era profesor activo en la Universidad Nacional Abierta, una estudiante me confesó que se había matriculado en Ingeniería en esta universidad porque, aun siendo graduada en el Instituto de Tecnología Agroindustrial Región Los Andes, prácticamente no aprendió gran cosa. Ella tenía verdadero interés por aprender y ser una buena profesional; pero me contó que en sus últimos semestres les dieron todas las facilidades para aprobar rápido las asignaturas porque venía el comandante innombrable a graduarlos y los directivos tenían que mostrar cantidades de egresados para contentar o no disgustar al “líder”. Es una lástima porque anteriormente, el IUT del Táchira era motivo de orgullo nacionalmente y los jóvenes profesionales bien recibidos en multitud de empresas que afanosamente requerían sus servicios. Lo mismo puede decirse sobre la calidad de los egresados de la UBV y la UNEFA, entre otras; de verdad que, al poner el foco en la defensa de la “revolución” se pierde de vista la razón de ser de cualquiera de las profesiones.

¿Qué pretenden hacer? Pues nada, sólo mantener el clientelismo. Tener adeptos. Las corrientes socialistas siempre han tenido por misión “trabajar para alcanzar el poder por el poder mismo”. Muy bonito el lenguaje para reclutar incautos: libertad, igualdad, diversidad, cobertura de las necesidades básicas, control de costos y precios: clases desfavorecidas, minorías menospreciadas, “aquí estamos nosotros para salvarlos”. Pero, una vez en el poder: “aquí estamos nosotros para robarlos”. Se pronuncian contra el capitalismo (término que por cierto trato de no utilizar pues antepone el dinero al ser humano), los ricos empresarios son los malos de la película y convierten el asunto en “nosotros los ricos gobernantes administramos el dinero para salvar al pueblo, a los pobres”. Jajaja, el cuento que es arepa con aguacate para el ignorante.

Las palabras “capitalista y derecha” son términos que los liberales se dejaron etiquetar y no han encontrado la forma de zafarse de ahí. Por ello es importante que la nueva política encuentre la terminología correcta para evitar que los socialistas continúen burlándose con su discurso “engaña bobos”. Es hasta ridículo que en pleno siglo XXI aun exista gente idolatrando a personajes como: el Che Guevara, Mao Zedong, Stalin, Lenin, Fidel Castro, etc. Líderes criminales de experiencias fracasadas. Las derechas y las izquierdas no existen, el ciudadano debe exigir un discurso, con resultados reales, orientado a mejorar la calidad de vida a partir del esfuerzo individual. La persona debe aprender a sentirse orgullosa de obtener sus éxitos materiales, intelectuales y espirituales con su propio esfuerzo, con su propio sudor. El Estado ha de servir sólo como árbitro y promotor del desarrollo individual basado en el emprendimiento y la iniciativa particular. Mientras esto no suceda y sigamos con el lenguaje obsoleto de izquierdas y derechas, los llamados países del tercer mundo nunca saldrán adelante. Fomentar la iniciativa privada empresarial, educativa, investigativa y colaborativa es básico para alcanzar el éxito nacional.

Carlos Antonio Herrera Cáceres

Profesor Universitario

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