Varias hipótesis se manejan sobre el crimen de la diseñadora tachirense Jennifer Ramírez Rivero

Foto Archivo
Ante este suceso se manejan varias hipótesis. Una por amenaza y otra por robo. Sin embargo, familiares de la víctima descartan que sea  un hecho pasional. Solo se espera que las autoridades encargadas del caso puedan  esclarecer  este crimen  y  dar  captura a los  responsables.

Una amiga de Jennifer Ramírez Rivero, la diseñadora venezolana que murió estrangulada en Colombia,  reveló un importante detalle a las autoridades para el esclarecimiento de este crimen, al asegurar que la empresaria estaba amenazada.

Informó sobre  un documento que demuestra la citación a una dama por las amenazas que habría lanzado a la diseñadora. “Una mujer le decía que la quería matar y la amenazó junto al niño. Por eso, instauró una denuncia”.

Es de recordar, que el niño de la fallecida, de apenas dos años sobrevivió luego de estar varios días junto al cadáver en estado de descomposición. Estaba sucio y en su boca podían verse unos gusanos, por lo que una vecina al encontrarlo así, lo alzó y lo bañó. Luego, unidades de infancia y adolescencia de la Policía lo trasladaron al Hospital Universitario Erasmo Meoz, reseñó el portal de noticias infovzla.net.

“El niño logró sobrevivir  cinco  días porque comió de unas tortas que su mamá preparó y no vendió, además, tomó agua que ella tenía en unas botellas. Lo extraño fue que nadie lo escuchara llorar, pues el apartamento no tenía ni una sola luz prendida. Nos imaginamos que en la noche él se asustaba y lloraba”, manifestó una fuente judicial cercana a las pesquisas.

Por su parte, la madre de Jennifer, dijo “en estos momentos, todo el mundo es sospechoso”, al referirse a quién sería el asesino de su hija y sobre los móviles del hecho, que habría ocurrido el 20 de agosto, pero que fue conocido hasta el pasado viernes cuando un fuerte olor delató el crimen, perpetrado en la sala del apartamento 305 de un edificio ubicado en pleno centro de Cúcuta.

Ramírez Rivero, nacida en el estado Táchira,  era propietaria de las marcas de ropa y accesorios Mac River y Jen River. En San Cristóbal, llegó a tener tres almacenes, uno en Santa Teresa, Barrio Obrero y Pueblo Nuevo. En el 2000, participó en el reinado de las ferias de San Sebastián y era modelo de su propia marca.

La amiga de  Jennifer, que viajó desde Italia a su funeral, aseguró que los tres locales fueron cerrados por la difícil situación económica que afronta este país, por ello, la mujer vendió hasta un vehículo y decidió buscar mejores oportunidades en la capital nortesantandereana.

Se conoció que Jennifer era madre soltera y vivía desde el nacimiento de su hijo en Cúcuta. Inicialmente arrendó un apartamento frente a la Universidad Francisco de Paula Santander, pero desde abril se mudó al centro de la ciudad, donde además se rebuscaba vendiendo tortas al frente del edificio.

Relató su señora madre que “yo viví con ella 22 meses en Cúcuta, me fui cuando ya el niño tenía dos años y siempre estuve con ella. En lo bueno y en lo malo siempre estuvimos juntas, como hacemos las madres. Espero que ese criminal pague”.

Tanto el padre,  como la mamá de la víctima coincidieron en afirmar que el plan de la diseñadora era salir del país, Argentina estaba entre sus posibilidades, donde, por invitación de un amigo, proyectaba expandir sus negocios. Por lo tanto, ahorraba todo el dinero que podía y se privó de varias comodidades, para ella y su hijo.

Otra hipótesis se maneja en este suceso, según indicó un medio hermano de la víctima que la muerte es fruto de un robo, por el dinero que ella guardaba en el apartamento. Dijo  “en Cúcuta, intentó colocar su empresa, pero no fue posible y por ello se rebuscaba. Se habla de un caso pasional, pero no estamos de acuerdo (…)”.

Esta versión, es analizada por las autoridades judiciales, la cual coincide con la inspección practicada al inmueble, donde los investigadores no hallaron dinero, joyas, ni elementos de valor en medio de todas las cosas revolcadas. Además, a la mujer le fueron robados sus documentos de identidad y al parecer, gran parte de sus prendas de vestir y bolsos.

Como datos adicionales, se conocieron que en la escena del crimen fue hallada una botella de licor, además de ropa interior húmeda en el baño y las luces de toda la casa estaban apagadas.

Puntualizó el medio hermano que “habían cámaras frente al edificio. Por ello, esperamos que avancen las investigaciones”.

Ante este hecho, el pasado domingo, los familiares, amigos y conocidos de la diseñadora, nacida en el estado Táchira, hija de padres colombianos (separados) lo cual le otorgaba la doble nacionalidad,  se congregaron en la funeraria Nuestra Señora del Carmen, en el sector de Corral de Piedra, para darle el último adiós a Jennifer Ramírez Rivero. (La Opinión).

 

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