Vamos con todo

Paciano Padrón
Guaidó es en propiedad un líder que ha cautivado al mundo y es esperanza de los venezolanos. Lo patriota hoy es unir esfuerzos en torno al Presidente Encargado, y dar cumplimiento a los tres tiempos previstos. Es hora del primer paso: cese de la usurpación. 

Paciano Padrón @padronpaciano

“Vamos bien, vamos todos, vamos con todo”, le hemos escuchado decir a Guaidó, y repetimos con convicción que afianza el camino del cambio.

Vamos bien, muy bien, dando pasos firmes para el cese de la usurpación. Vamos juntos, unidos para la acción que nos permita instaurar un gobierno de transición. Vamos con todo para participar en elecciones auténticas y restablecer, a plenitud, el Estado de Derecho en Venezuela.

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El lunes de carnaval Juan Guaidó no se disfrazó, entró a Venezuela por la puerta grande de Maiquetía como Encargado de la Presidencia de la República, y tal como corresponde, el funcionario de aduanas le dijo lo que debía: Bienvenido Presidente. Por supuesto que la inmensa mayoría de los venezolanos dimos la bienvenida al Presidente, así como nos sentimos orgullosos cuando ya más de 60 países del mundo lo reconocen como Presidente de Venezuela, o cuando lo vimos caminar por la alfombra protocolar de los altos dignatarios que visitan Colombia, Brasil, Paraguay, Argentina y Ecuador. Nos sentimos felices al verle llegar como debía ser. ¿Fue esto un milagro? No, en política no hay milagros, si bien la política es el arte de lo imposible.

Guaidó es el líder que Venezuela necesitaba, y llegó en el momento oportuno. Otras veces he recordado cómo ante la impaciencia de muchos, a lo largo de estos 20 años me han escuchado decir -particularmente mis alumnos y mis amigos- que ningún pueblo se queda sin líder, y que si en ese momento no lo veíamos, no quería decir que no existiera. Apareció de repente, como suele ocurrir: amaneció de pronto.

A Guaidó, joven ingeniero, diputado de Vargas por el partido Voluntad Popular, le correspondió presidir la Asamblea Nacional en el momento en el que quien ocupara esa posición, debía asumir la Presidencia de la República con el carácter de Encargado. Era la cuarta y penúltima legislatura del quinquenio. De conformidad con la distribución hecha entre las fuerzas políticas de la alternativa democrática, en la primera legislatura presidió Ramos Allup, de AD; en la segunda Borges, de Primero Justicia; en la tercera Barboza, de Un Nuevo Tiempo, correspondiendo a Voluntad Popular la cuarta legislatura. Guaidó estaba lejos de ser entonces el líder de su partido; por encima de él estaban Leopoldo López, injustamente condenado a prisión por más de 13 años; Carlos Vecchio, exiliado, hoy Embajador de Venezuela en Estados Unidos, designado por Guaidó; Freddy Guevara, protegido en la Embajada de Chile en Caracas; David Smolansky, exiliado, actualmente importante funcionario de la OEA para los asuntos de Venezuela. Guaidó estaba, junto a otros, en un quinto lugar, pero como está dicho, no hay quinto malo. Así es la política y sus circunstancias.

Guaidó llega en el momento oportuno, su figura es opuesta a la de Chávez y Maduro, es lo antitético, lo antónimo de ellos. Él está en sintonía con la fantasía y la utopía popular, lo que podríamos llamar el imaginario venezolano. Es el líder para el momento, como en su tiempo lo fue Churchill para Inglaterra en la hora de guerra. Su juventud no ha sido obstáculo para que su liderazgo crezca y se afiance. Tal vez es oportuno recordar a Antonio José de Sucre, quien al morir a los 35 años ya había sido fundador y Presidente de Bolivia, Gobernador del Perú, General en Jefe del Ejército de la Gran Colombia, liberador de pueblos y Gran Mariscal de Ayacucho.

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Guaidó es en propiedad un líder, predica con el ejemplo, es valiente y arriesga, sus mensajes son breves, directos y emotivos, miran más al futuro que al presente o pasado, contagian emoción; es creativo y proactivo, preparado para hacer frente a los cambios; lidera sin miedo y está cerca de la gente; los fracasos no lo amilanan. Guaidó es en propiedad un líder que ha cautivado al mundo y es esperanza de los venezolanos. Lo patriota hoy es unir esfuerzos en torno al Presidente Encargado, y dar cumplimiento a los tres tiempos previstos. Es hora del primer paso: cese de la usurpación.

E-Mail: pacianopadron@gmail.com

Twitter: @padronpaciano

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