Todos los detalles del esperado encuentro entre la reina Isabel y Donald Trump

Visita Trump a Reina Isabel
Donald Trump no es precisamente conocido por su fidelidad al protocolo, y durante la visita  oficial al Reino Unido volvió a hacerlo. El presidente estadounidense fue recibido en el castillo de Windsor, pero su reunión con la reina Isabel II de Inglaterra no fue del todo convencional. 

Tal como lo ha hecho con sus once predecesores, la Reina Isabel recibió al Presidente Donald Trump en el Castillo de Windsor. En lo que se ha convertido en una tradición en los últimos dos mandatos presidenciales de Estados Unidos –el de George W. Bush y el de Barack Obama-, la residencia a una hora de distancia de Londres ha vuelto a ser escenario de este encuentro en el que la monarca recibió a la Primera Pareja. Con todo el protocolo de una visita real, la Reina recibió a sus invitados con un despliegue de la Guardia Real dando un saludo real y en el que se escuchó el himno nacional de los Estados Unidos.

El encuentro

Según publicó la web “Quién” conforme se acercaba la hora del té en Reino Unido, los usuarios de redes sociales manifestaron su molestia por la reunión entre el presidente de Estados Unidos e Isabel II. Los ingleses cuestionaban a la reina por recibir a Trump, otros también la compadecían por tener que soportarlo, mientras que otros usuarios estadounidenses ofrecían disculpas a su majestad por el presidente que tienen.

Las protestas se quedaron en las calles de Londres, mismas que empezaron desde el jueves. El costo del operativo de seguridad fue de 13 millones de dólares. Miles de oficiales fueron desplegados en una operación que fue la más grande desde 2011 tras el temor de un posible atentado.

Sin embargo, la gran protesta sucedió en el Parlamento de Londres, donde el gran globo de seis metros, representando a un Trump emberrinchado, con manos pequeñas (hechas así a propósito para aludir esta característica física del presidente) y su teléfono, fue la imagen más contundente de lo que millones de personas piensan de él.

En Windsor la situación estaba en calma, la reina Isabel, quien lució un vestido y sombrero azul con una pequeña bolsa negra, caminó por el patio principal de Windsor, a su lado iba un mayordomo con un gran paraguas. Ahí la Guardia Real le hizo honores y la Band of the Grenadier Guards tocó el himno nacional británico.

La reina, sonriente, estrechó la mano de Trump. Melania, vistió un traje de Dior, color rosa palo de dos piezas El guardia dio el saludo real y entonces se escuchó el himno nacional de Estados Unidos. Al terminar, Isabel y Trump pasaron lista a las tropas de la Guardia de Honor.

Después siguió lo que, según varios medios, Trump más deseaba de su visita a Reino Unido, tomar el té con la reina, el cual fue ofrecido en uno de los salones de Windsor.

Esta reunión no estuvo catalogada como una visita de Estado, por eso no hubo procesión de carrozas ni una cena oficial de gala, quizá para no provocar más enojo a los británicos que no estaban de acuerdo con la visita de Trump al país.

A las 8 de la noche, Trump y Melania se dirigieron a Escocia, donde permanecerán en uno de los campos de golf propiedad del presidente hasta el domingo, para luego partir a Finlandia a reunirse con Vladimir Putin.

Durante su reinado Isabel II se ha encontrado con 11 de los 12 presidentes de Estados Unidos que han gobernado durante su reinado de 65 años, con excepción de Lyndon B. Johnson, mandatario entre 1963 y 1969.

Y así, entre cortesías sucedió una de las reuniones más esperadas.

Trump y los errores de protocolo

La web “elPeriódico” destacó los errores de protocolo cometidos por el presidente de los Estados Unidos. En ese sentido destacó que Donald Trump no es precisamente conocido por su fidelidad al protocolo, y durante la visita  oficial al Reino Unido volvió a hacerlo. El presidente estadounidense fue recibido en el castillo de Windsor, pero su reunión con la reina Isabel II de Inglaterra no fuedel todo convencional.

Tras una espera de aproximadamente 12 minutos de la monarca inglesa, que no perdó la clase ni la compostura a pesar de haber estado esperando de pie y al sol a sus 92 años, Trump apareció en escena faltando al protocolo. Y es que el presidente estadounidense no hizo reverencia a la reina y en su lugar le dio la mano.

Más allá del confuso saludo entre ambos, poco después, los modales de Trump volvieron a captar la atención de las cámaras, cuando, en plena inspección de la Guardia de Honor, el presidente dejó atrás a la reina.

Para los ingleses, acostumbrados a la rigidez protocolaria de la Casa Real, la visita del presidente estadounidense a su monarca ha sido todo un despropósito y no dudaron en mostrar su indignación en las redes sociales.

“No puedo dejar de mirar este vídeo. El presidente Trump anda delante de la reina. Hace como si su majestad no estuviera. Me faltan las palabras”, escribe un usuario de Twitter. “Me recuerda a mi difunta madre, que más o menos tenía su edad. Seguramente ella también hubiera sido educada(…)”, escribe otro usuario.

 

Fotos: Getty Images

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