Venezolanos que trabajan durante el día en Cúcuta por la noche duermen en las calles

Por la presencia de venezolanos en las plazas y calles la calidad de vida de quienes viven en Cúcuta ha ido desmejorando, pues los espacios públicos al amanecer quedan sucios, con desechos y llenos de basura.
Sin colchones, sin sábanas y sin almohadas duermen, hombres, mujeres y niños en las calles de Cúcuta. La razón de esto es porque la cantidad de pesos que ganan es insuficiente para pagar un hotel o una habitación.

Según autoridades migratorias en Colombia al menos 3.000 venezolanos se encuentran en situación de calle luego de llegar a Cúcuta, en el norte de Santander.

Desde el momento en que se cruza el puente internacional Simón Bolívar, en San Antonio del Táchira, los venezolanos reciben a quienes transitan ofreciéndoles agua, maltas, tortas y galletas que cobran en pesos colombianos.

Durante el día la dinámica consiste en vender los productos que logran ingresar a Colombia, al mediodía corren al albergue de la iglesia donde reparten almuerzos a los venezolanos de manera gratuita y la jornada laboral en el puente continúa y se extiende hasta la noche.

Cuando el flujo de personas deja de ser constante por la hora del cierre de los puentes internacionales, los venezolanos comienzan a buscar dónde pasarán la noche, pero muchos de ellos tan solo reciben pocos pesos en sus trabajos informales y con ello no les alcanza para pagar por la habitación en una posada u hotel y deben dormir en la calle.

Las plazas de Cúcuta tienen estatuas, monumentos y decoraciones para quienes hagan vida turística allí pero con la presencia de las decenas de venezolanos no es posible. “A diario vemos a la gente en las plazas y redomas durmiendo, a los mismos que en el día vemos limpiando vidrios, vendiendo golosinas o haciendo malabares son quienes duermen en la calle. No vuelven a Venezuela porque allá la situación es similar” narró Andrés Peña, ciudadano venezolano que reside en Cúcuta.

Sin colchones, sin sábanas y sin almohadas duermen, hombres, mujeres y niños en las calles. La razón de esto es porque la cantidad de pesos que ganan es insuficiente, en promedio pueden ganar hasta 10 mil pesos en propinas, por ejemplo, esa cantidad equivale a 200 mil bolívares (haciendo la conversión de 0,05 pesos por cada bolívar) pero con esa cantidad de pesos colombianos no es posible pagar por ninguna habitación pues en un motel puede costar entre 50 y 80 mil pesos.

Además, la mayoría de las personas optan por evitar cualquier gasto extra para poder reunir dinero y enviárselo a sus familiares en Venezuela o invertirlo en alimentos en Cúcuta para también llevarlo a donde sus seres queridos.

Con 10 mil pesos es posible comprar dos kilos de harina para preparar arepas, un kilo de azúcar y un kilo de arroz.

Por la presencia de venezolanos en las plazas y calles la calidad de vida de quienes viven en Cúcuta ha ido desmejorando, pues los espacios públicos al amanecer quedan sucios, con desechos y llenos de basura.

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