El odio es mal compañero

Noel Alvarez opinión
El odio en todos los ámbitos de la vida es un mal compañero de viaje, y aunque actualmente no atravesamos por nuestro mejor momento, como en cualquier otro ciclo histórico, las aguas volverán a su cauce. 

Noel Álvarez*  @alvareznv

Aun recuerdo mis tiempos de labriego, en el Batatillo, mi pueblo por adopción, cuando sembraba y cosechaba maíz. Debido a la fortaleza del sol trujillano, mi piel permanecía de continuo surcada por un color oscuro. Me viene a la mente como si fuera hoy el período de militancia de mi padre en AD, motivo por el cual, en mi casa funcionaba un centro de reunión política. En esa época escuché una conversación, entre dos políticos, que motivó en mi una profunda reflexión, uno le dijo al otro: odio profundamente a los del partido X, ojalá que todos estuvieran muertos y expresó sus deseos porque uno de los miembros de ese partido contrario no fuera “nombrado” gobernador de los trujillanos.

Ensimismado en mis pensamientos me preguntaba ¿Acaso los intereses de todos los aspirantes a una legislatura no deben ser comunes? ¿Por encima de los intereses individuales o grupales de cada quien, no debe prevalecer un fin superior como es el bienestar del pueblo? La implacable realidad se ha encargado de demostrarme cuan erradas eran mis cavilaciones. En política casi siempre se le hace honra al dicho: “a las puertas del cielo, primero yo que mi hermano”.

Sin embargo, yo estoy convencido, y es mi práctica habitual, de  que: el odio en todos los ámbitos de la vida es un mal compañero de viaje, y aunque actualmente no atravesamos por nuestro mejor momento, como en cualquier otro ciclo histórico, las aguas volverán a su cauce. En ese momento, el discurso y las prácticas del odio en la acción política, serán rechazadas nuevamente y por encima de ellas, prevalecerán las visiones de altas miras, que impliquen bienestar para todos los habitantes de esta hermosa tierra.

Los griegos decían que, la política es el bien común, hacer el bien a la ciudad. En tanto que los guerreros que sembraban discordias tenían a las ciudades descuidadas, parece que los tiempos se reeditan, verbigracia, Caracas.  Pero aquí en Venezuela la competencia electoral en lugar de generar unidad y aceptación lo que propicia es el más terrible de los sentimientos. El pueblo está cansado de escuchar discursos vacios por parte de ambos bandos, mientras continúa esperando una solución a sus problemas que pareciera no llegar nunca.

La política en sí misma no es maldad, sino que debe ser considerada como un acto de bondad y de servicio. El odio es la antítesis de la acción política. Si algo requiere la marrullería es diálogo, entendimiento, tolerancia y respeto a los demás.  Hannah Arendt  nos recuerda que, la política no es un asunto de individuos aislados, sino de la sociedad humana que requiere de la organización, cooperación y el respeto mutuo de sus integrantes para alcanzar la metas de bienestar, individuales y colectivas.

Son muchos los dirigentes en funciones gubernamentales que se atrincheran en los muros de una democracia ambigua a la que han prostituido, desacralizado, ofuscado y por los vapores del poder se muestran ciegos al odio que han generado, en una nación a la que han sacrificado en pos de los intereses de una troika que gobierna solo para su élite rojita.

El odio fruto del conflicto buscado no puede ser nunca, la guía de la acción política. Es un desprecio a los ciudadanos. El populismo, opinan algunos catedráticos españoles: puede utilizar un discurso que disfraza el verdadero problema y señala al otro como enemigo, pero no lleva a ninguna parte. No solo no aporta soluciones, sino que antes o después genera frustración y genera descrédito en la política y los políticos”.

La política es un tema de eterno debate que causa conflictos, guerras y, en muchos casos, decepción. Algunos de los que siembran odios serán reelegidos muy pronto como alcaldes, otros nombrados  y otros como los salientes mandatarios regionales, que ya no puedan continuar en la política, se irán de embajadores, o disfrutarán de un retiro dorado en paraísos fiscales. Los dictadores y sus descendientes son un ejemplo vivo de ello.

*Coordinador Nacional de  IPP-GENTE

@alvareznv

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